En verano es un buen momento para revisar las competiciones en las que hemos tomado parte este año, o incluso para aprovechar para poner en práctica nuevas cosas que te ayuden a mejorar. Te proponemos pensar en la táctica, en la estrategía. Deberías empezar a trabajarla ya.

A no ser que hayas corrido la misma carrera durante varias ediciones, es difícil conocer bien y al milímetro todo lo que nos espera. Pero hoy en día es muy fácil recabar información para poder planear nuestra estrategia de cara a la competición y evitar, en la medida de lo posible, problemas, malas sensaciones…

Parecen cosas simples, pero hacemos este ‘check-list’ con todo lo que tienes que conocer de antemano para disfrutar al máximo tu próxima carrera:

EL CLIMA

Muchas veces se nos olvida mirar el pronóstico para los próximos días, y aunque no es muy fiable con más de una semana por adelantado, es crucial para ver a qué ritmo podremos correr y el material que debemos llevar. Si hace calor por encima de los 20-25ºC olvídate de ir a por marca personal y reduce tus pretensiones en 5-10” por kilómetro. Si hace mucho frío escoge el material adecuado para ir abrigado sin pasarte, porque un exceso de ropa también puede llevar al traste tu objetivo. En caso de lluvia debes tener en cuenta que el asfalto agarrará menos y te hará traccionar peor y, por tanto, te costará un poco más correr al ritmo al que tenías pensado.

CONOCE EL TERRENO

A no ser que vivas en la misma ciudad y conozcas bien el recorrido, es casi imposible que ningún corredor se sepa un circuito de memoria, y menos en la montaña o en el campo, pero sí que deberíamos conocer muy bien el perfil/altimetría de la prueba para saber cuándo reservar energías y cuándo apretar. Es fundamental tener algunas referencias visuales para saber ‘medir’ los esfuerzos. 

HIDRATACIÓN, GELES…

Se antoja vital establecer una estrategia previa sobre qué ritmo llevar, cuándo comer y qué comer, dónde hidratarse… Por ejemplo, en algunas carreras tienes que estar con más de una hora de antelación en la salida. Llévate una botella de agua y geles, o una barrita energética, un plátano… Tampoco te pases comiendo porque puede penalizarte. 

Aunque cada fabricante o marca tiene sus propias indicaciones, con un gel por cada hora de carrera deberías tener suficiente, y recuerda que debes beber agua para asimilarlo correctamente. Y no improvises el día de la competición con cosas que no hayas probado antes entrenando.

EL RITMO

Para disfrutar al máximo y que la sensación de ‘sufrimiento’ o ‘esfuerzo’ sea la menor posible siempre deberías correr en negativo, es decir, más lento la primera parte y más rápido los últimos kilómetros. Por ejemplo, si tu objetivo es correr 10km en 50’, el ritmo medio es de 5’ cada kilómetro, pero lo más recomendable es empezar corriendo a 5’05” o incluso a 5’10” cada km, y terminar a 4’55” o incluso a 4’50”, en ligera progresión. 

LA POST CARRERA

Tampoco está de más, que somos Beer Runners, tener controlado el bar post carrera donde tomarnos la cerveza de recompensa tras el esfuerzo con los compañeros :-D