Entre los propósitos más recurrentes de cada Año Nuevo está el de empezar a hacer deporte. Bien porque lleves una vida sedentaria, o bien porque lleves ya una temporada ‘abandonado’ al sofá, al trabajo o a los estudios. Sin duda, el deporte perfecto para empezar a tomarse en serio nuestro cuidado de la salud es el running. Por muchos motivos, pero principalmente porque nos sirve de base para practicar luego cualquier otro deporte, porque nos servirá para empezar a controlar nuestro peso, y porque es el más sencillo de llevar a la práctica.


Es sencillo porque puedes adaptar salir a correr a tu horario y a todas tus circunstancias. Puedes correr a cualquier hora del día y en cualquier sitio, y aunque ahora en invierno cuesta un poco de más trabajo, siempre puedes intentar salir a correr en las horas centrales del día, o comenzar con tu rutina los días libres, los fines de semana. No te vuelvas loco y convéncete de que lo ideal es dejar al menos 24 horas de descanso entre salida y salida. Lo de correr todos los días déjalo para cuando lleves ya tiempo corriendo. Aunque te encuentres bien, no corras más de 3-4 días a la semana para empezar.


Uno de los pocos ‘must’ que debes anotar en tu lista para iniciarte en el mundo del running es el de comprar unas buenas zapatillas de correr que se adapten a tu pisada, peso y ritmos. Como es un tema complejo, nada como acudir a una tienda especializada de running en tu ciudad. No caigas en el error de ponerte a correr con las zapatillas de jugar al fútbol o al pádel. Incluso para andar es recomendable usar zapatillas de correr.


También te recomendamos ponerte en manos de un entrenador o de un club de atletismo. A todo el que empieza se le suele recomendar que haga “CACO”, que no es más que “CAminar y COrrer”. No tiene sentido intentar empezar corriendo 40 minutos seguidos, ¡y es muy duro si no lo has hecho nunca! La clave es la adaptación al deporte, si unes en una sesión caminatas con algunos minutos corriendo, en pocos días comenzaras a ponerte en forma, y esa será la base para que en poco tiempo SÍ puedas correr muchos minutos seguidos.


Un ejemplo de CACO es hacer una sesión que dividas en andar 10 minutos, trotar 2, andar otros 5 minutos, trotar 2… Los beneficios los empezará a notar en una semana, no habrá ‘agonía’ en los entrenos ni esa terrible sensación de sofoco, y en pocas sesiones puede empezar a hacerlo al revés, trotar 5-10 minutos, andar 5-10 minutos, trotar 5 minutos…


Una vez que ya puedas correr y hayas avanzado un poco, lo ideal es que empieces a integrarte en algún grupo como el de los Beer Runners de tu ciudad. Suele haber corredores de todos los niveles y ritmos, y correr en compañía es mucho más divertido, ameno y reconfortante que en solitario. Además, conocerás a mucha gente muy interesante y harás nuevos amigos, te contarán trucos, te orientarán o pondrán en contacto con otros runners... Ya sabes, nos encanta pasarlo bien y socializarnos, y nada como charlar y compartir buenos momentos y tertulia con una buena cerveza tras una carrera, nuestra recompensa.