Esta misma semana leíamos en una de las webs de referencia del mundo del triatlón (triathlete-europe.com) una frase que debe servirnos para recapacitar, para ver qué queremos hacer, dónde queremos llegar entrenando: “Entrenar en tu zona de ‘confort’ hará que compitas en tu zona de confort”. Si lo tuyo es salir a trotar, o rodar suave y ni miras el reloj, y ni te importa… puedes saltarte las siguientes líneas. Si quieres progresar presta atención:

Para correr más rápido tienes que entrenar más rápido de lo que lo haces habitualmente, al menos entrenar un porcentaje de tus kilómetros semanales fuera de la zona de confort, ese ritmo en el que correr comienza a dejar de ser un auténtico placer. El “no pain, no gain”, sin sacrificio no hay mejora.

No hace falta correr todos los días contra el reloj. Con añadir a nuestras rutinas semanales un entrenamiento de series (intervalos) no muy largas: 10x1 minutos, 6-8x2 minutos, 4x3-4 minutos… recuperando entre un minuto y dos, estaremos habituándonos a correr más rápido y con una técnica mejor de lo que hacemos si sólo rodamos habitualmente.

Otro punto a añadir es el trabajo de fuerza. Podemos combinar pesas o ejercicios de gimnasio (con máquinas, trabajando con el peso de nuestro cuerpo o con gomas), con hacer ‘escaleras’ o hacer cuestas. Sin trabajar la fuerza difícilmente correremos más rápido. Además, gracias al fortalecimiento evitamos lesiones. Es especialmente importante hacer cuestas y escaleras en pretemporada o cuando arrancamos después de un tiempo sin correr.

La tercera línea de trabajo esencial para mejorar nuestro ritmo en carrera es trabajar de forma progresiva tanto los rodajes largos (lo ideal es hacer al menos uno a la semana, a partir de los 12-14 km), como los cortos (8-10 km). Es decir, empezar a un ritmo suave y, progresivamente, ir ampliando el ritmo hasta llegar a superar la velocidad a la que vamos a competir, para acostumbrarnos acorrer más rápido y en ‘negativo’, que significa ir de menos a más siempre.

No hay secretos, si quieres mejorar, es decir, correr más rápido, hay que entrenar más duro.

Eso sí, la cerveza está igual de buena tanto si sales a trotar como si sales a darlo todo. ¡Disfruta hagas lo que hagas!