A pesar de que en la mayoría de nuestros grupos Beer Runners rompemos las estadísticas y hay más chicas en proporción a las que suele haber en las carreras populares, sí que es cierto que el boom (o burbuja, llámalo como quieras) del running tiene una asignatura pendiente con las mujeres. Su incorporación al mundo de las carreras está lejos de la paridad. Se calcula que en las carreras sólo hay un 10-15% de participación femenina, con honrosas excepciones como los Maratones de Barcelona o Palma de Mallorca, o con el 100% del circuito de la Carrera de la Mujer. Eso sí, nosotros en nuestras carreras Beer Runnes podemos sacar pecho, ya que para la carrera de Gijón el 40% de los participantes son mujeres (¡400 chicas!), posiblemente porque nosotros nos centramos en el lado social y divertido de nuestra pasión común, correr.

Este problema se hace evidente al leer un reciente y controvertido estudio internacional (http://runrepeat.com/research-marathon-performance-across-nations) que nos aupó a los españoles como los maratonianos populares más rápidos ¡del mundo!, gracias a la media de 3h55:35 de nuestros ‘finishers’. Eso sí, este mismo estudio nos sitúa a la cola de los países civilizados en cuanto a mujeres y maratón: un paupérrimo 6,41% de mujeres en los maratones españoles, frente al 45% en USA (22% en Europa), líderes del ránking. Curiosamente, el porcentaje mundial de mujeres tomando parte en un maratón es de casi el 30%.

¿Qué estamos haciendo mal en España? ¿Cuál es nuestro problema? ¿Somos un país machista? ¿Por qué la mujer no se incorpora al mundo de las carreras en porcentajes similares al de otros países?

AFÁN COMPETITIVO: En primer lugar, posiblemente este afán competitivo o ‘marquitis’, tal vez excesivo de los runners hispanos, hace que muchas mujeres se vean fuera de lugar o piensen que “estorban” o pueden “hacer el ridículo” corriendo a más de 6’ el kilómetro en cualquier competición. De ahí el éxito en participación de la Carrera de la Mujer, que cada año bate sus propios récords y llegó a entregar 32.000 dorsales en su cita madrileña, el mayor evento deportivo de féminas en Europa. Está claro que muchas mujeres no se sienten cómodas con la competitividad feroz de las carreras populares españolas. Prefieren correr en sus lugares habituales sin dorsal antes que apuntarse a una carrera.

MACHISMO/SEGURIDAD: Algunas mujeres tampoco se sienten cómodas al salir a correr por la ciudad o por los parques y ser ‘presas’ de piropos mejor o peor intencionados, prefieren correr en sitios donde estén más cómodas, como por ejemplo las cintas de los gimnasios. Algunas de las compañeras Beer Runners también nos han indicado que a veces tienen cierto respeto a correr solas en parques, caminos rurales, montaña a determinadas horas (muy temprano por la mañana o ya a oscuras).

OTROS DEPORTES: Si en términos de aumento de practicantes del running hablamos de ‘boom’ total en los últimos años, la masiva aparición de gimnasios ha provocado que la mayoría de chicas que hacen deporte se hayan decantado por hacer actividades físicas indoor: aeróbic en sus múltiples variedades y spinning han sido los grandes receptores de féminas que han adoptado nuevos hábitos de vida saludable. Es notorio, además, el aumento de chicas nadando en piscinas cubiertas.

MOVIMIENTOS FEMENINOS: Además de la presencia de más chicas que la media en competiciones en nuestros grupos Beer Runners, o en nuestras propias carreras, es destacable la aparición de grupos de entrenamientos y movimientos como los de las amigas “Guerreras Running” o “#NosotrasSí”, enormes ejemplos de cómo las mujeres se integran en este deporte hasta ahora tan masculino en cuanto a cifras, pero que debiera ser paritario. Además, es espectacular el número de mujeres que corren en grandes parques como en El Retiro en Madrid o en el cauce del Turia en Valencia, donde podemos constatar que hay muchas más chicas que ese raquítico 10-15% que se saca el dorsal cada domingo.