En todos los libros de entrenamiento, webs, planes para cualquier distancia… la primera fase es la de “construir la base”. ¿La base de qué? Pues la base de lo que será el resto de la temporada, es decir, acumular kilómetros y potenciar nuestros músculos para que sean capaces de aguantar durante los siguientes meses la carga de entrenamientos y que poco a poco vayamos aumentando nuestra velocidad en las carreras.

El verano suele ser la época en la que más corredores se toman un descanso y vuelven a retomar su pasión después de varios días. Nos vemos fuera de forma, con agujetas… Hay que tener paciencia y ser conscientes de que una buena pretemporada, al igual que hacen los futbolistas por ejemplo, es la clave para disfrutar el resto del año del running.

Normalmente, prima más la cantidad que la calidad, esos entrenamientos de series rápidas (bueno, en función del nivel de cada uno) se dejan para las semanas previas a la competición.

Todo esto parece muy de “profesional”, pero son normas que todos deberíamos cumplir independientemente de nuestro objetivo, ya sea terminar un maratón por el placer de hacerlo, porque quieras ganar una carrera o bajar de una determinada marca. Eso sí, para construir esa “base” que te haga correr durante todo el año no basta con hacer tiradas largas y sumar kilómetros sin sentido. Si hay algo importante en las pretemporadas son los ejercicios de fuerza y acondicionamiento físico.

Tan importante (o más) es hacer tiradas largas como hacer trabajo de gimnasio, los clásicos circuitos Oregón u Oberón, las cuestas, las escaleras…

Hay varios aspectos fundamentales para construir la base del resto del año:

  • Regla del 10%: No aumentes el kilometraje de una semana a otra en más del 10% del total. El riesgo de lesión es enorme. Aumenta la distancia acumulada cada semana muy poco a poco y de forma progresiva. Cada 2-3 semanas baja el ritmo y el número de kilómetros para que el cuerpo se recupere y vaya asimilando.
  • Descansa: En pretemporada es normal encontrarse descansado y con ganas de entrenar más que nunca. Echa el freno de mano y piensa que cuando lleves muchas semanas aparecerá el cansancio. Si no quieres lesionarte, tómatelo con calma.
  • Entrena de forma ordenada y guiada por un entrenador: Si quieres mejorar, si quieres correr mejor, si quieres evitar lesiones, si quieres conseguir un reto… Ponte en manos de un entrenador de atletismo titulado. Seguir las indicaciones de un entrenador es lo más sensato e inteligente que un corredor popular puede hacer. No lo dudes.