Los clásicos del atletismo tradicional y del fondo saben que España siempre ha sido una potencia mundial en el Cross, o “Campo a través”, y que contamos con el mejor y más extenso calendario de pruebas fuera de asfalto del mundo, incluso algunos de los más afamados, como Itálica, Atapuerca, Elgoíbar, Lasarte, Amorebieta, Quintanar, Venta de Baños, Soria, Alcobendas… Muchos expertos han coincidido en que gran parte del éxito de los atletas españoles en el pasado en el fondo y medio fondo internacional venía precisamente de la tradición de correr durante el invierno estos crosses.

Además de ser para muchos muy divertidos, es una experiencia muy distinta a correr en asfalto. Estas competiciones que van desde los 8 a los 12 km normalmente nos sirven para acumular kilómetros de calidad en invierno, con circuitos revirados y con cambios de ritmos, con cuestas cortas y largas pronunciadas y, también, con terrenos irregulares (barro, hierba…) que nos obligan a trabajar nuestras piernas mucho más que sobre el asfalto.

Los maratonianos encuentran el entrenamiento perfecto en el cross, ya que sirve para trabajar la fuerza y para desarrollar la musculatura en momentos de la temporada en los que prima la acumulación de kilómetros.

En los crosses que se celebran en España durante el invierno hay categorías de veteranos y también lo corren miles de runners, no tienes que ser un profesional para ponerte un dorsal en un cross. Al contrario, será una gran experiencia.

Vencer al barro, las cuestas, el frío, la lluvia e incluso la nieve nos endurece y prepara para llegar a primavera a tope de forma, atacar nuestras mejores marcas y estar listos para distancias más largas como el medio maratón o el maratón.

Es momento de correr con frío, y poner “a punto” nuestra musculatura para lo que le espera cuando llegue el buen tiempo y el asfalto.