Los que llevamos ya más de una década (o varias) corriendo somos capaces de mirar con ternura a los novatos del running, atletismo o de las carreras, llámalo como quieras. Con ternura porque vemos en sus ojos la llama de la pasión, de la efervescencia runner.

La efervescencia runner es un concepto que hemos acuñado en algunas quedadas Beer Runners, después de correr te tomas una cerveza con los compañeros y da para mucho. Los veteranos en gran medida la han perdido, pero sueñan todavía con mejorar sus marcas, con correr más lejos, más kilómetros. No tiene que ver con el ‘citius, altius, fortius’, eje del deporte profesional desde la antigüedad, tiene que ver con el enamoramiento, con la pasión por lo nuevo.

Estás en plena efervescencia runner cuando devoras revistas, libros, foros de internet, grupos de Facebook en busca de trucos, planes de entrenamientos, información en definitiva que te libre de esa lesión que te persigue y que te haga correr más rápido y más distancia.

Estás en plena efervescencia runner cuando te inscribes a una carrera popular (o incluso dos) cada fin de semana. No parece importar el mañana, cada competición es una fiesta y una forma de conocerte y superarte.

Estás en plena efervescencia runner cuando empiezas a medir en “el tiempo que tardarías” en ir corriendo al trabajo en lugar de ir en coche. Además, valoras las cosas en función del ritmo por kilómetro, incluso te comparas con otros que son capaces de correr más rápido o más lento que tú.

Estás en plena efervescencia runner cuando miras los calendarios de carreras continuamente, cuando sueñas con ir a correr un maratón algún día al extranjero, cuando te imaginas a ti mismo corriendo a 3’ y poco el kilómetro y liderando una carrera… aunque tu objetivo real sea correr algún día un 10k a 4’59” el km…

Estás en plena efervescencia runner cuando no paras de preguntar dudas a los compañeros veteranos de entrenamientos, cuando buscas un club de atletismo en el que inscribirte, cuando crees que un plan de entrenamientos de internet es suficiente y que no necesitas un entrenador…

Estás en plena efervescencia runner cuando cada poco tiempo mejoras tus marcas en cualquier distancia y casi sin variar nada en tus entrenamientos. Eres incluso capaz de meterle dos minutos a tu marca personal en 10k sin despeinarte.

Estás en plena efervescencia runner cuando crees que el equipamiento deportivo nuevo es indispensable para correr, para mejorar… Cuando guardas todavía todas las camisetas que te dan en meta, cuando una medalla o un trofeo es el centro de tu vida durante toda la tarde del domingo.

Estás en plena efervescencia runner cuando no sabes cuáles son tus límites deportivos. Cuando piensas que todo es posible, y que todo es muy difícil, desde terminar tu primer maratón, tu primer trail o bajar de 1h45 en media maratón.

La efervescencia runner es al corredor lo que la adolescencia al ser humano en general. Es ilusión, pasión e inexperiencia. Es bonito (y a veces frustrante) mientras dura.

Si todavía estás en ese periodo, que a algunos les dura 2 años y a otros 10, enhorabuena, disfrútalo. Si no, piensa si esto de correr todavía te ilusiona, que seguro que sí, recuerda esta época y revive lo bueno y aparta lo que tuviera de malo. Disfruta muchos años más de esto de correr, con menos lesiones, con menos agobios, de forma más reposada.

Al fin y al cabo, la vida es progresar, y aunque ya no seas un runner en pleno proceso de efervescencia, seguro que disfrutas nuestra pasión con las mismas ganas.

Para los Beer Runners esto es mucho más que correr.