Llega la primavera, tenemos una hora más de sol, el buen tiempo comienza a acompañarnos en la mayoría de nuestras salidas lo que implica que en esta época del año, haya mucho más sol… Todo suena muy bien hasta que te quemas la piel, y debemos poner todos los medios para evitar que esto nos vuelva a suceder... Hay que combatir la acción del sol con cremas fotoprotectoras, huir de las horas centrales del día donde mayor riesgo existe, entre las 12:00 y las 16:00, y usar ropa adecuada: gorras, gafas de sol buenas…

No vale cualquier crema solar, deberíamos ser conscientes de la importancia de un mayor factor de fotoprotección en la población joven y entre los que pasamos muchas horas al aire libre, el riesgo de la quemadura solar como posible desencadenante del cáncer de piel y la prevención, a través de la visita al dermatólogo. Evita el daño celular y no te pongas ‘rojo como un tomate’.

Os recordamos los consejos que os dimos sobre los riesgos de correr con mucho sol o en las horas de más calor:

NO TE QUEMES

Entre las 12 y las 19 horas es complicado salir a correr, especialmente si quieres correr rápido (series, intervalos, calidad…) Por la mañana o cuando anochece son los momentos mejores para correr en verano, mejor que varíes tus hábitos si quieres seguir corriendo.

A LA SOMBRA, MEJOR

Evita correr en espacios abiertos sin sombras como la playa, la montaña… Es el momento idóneo para ir a correr a ese parque frondoso con arboledas donde los rayos del sol no nos caen ‘a plomo’.

RUNNING INDOOR

Correr en la cinta en el gimnasio (o probar otros deportes) es una magnífica solución, nos mantendrá en forma y puede ser muy divertido. Es el momento de probar el spinning, aeróbic… ¿Por qué no metes un día de natación en tu rutina semanal?

PROTEGE TU PIEL, TUS OJOS, TU CUERPO

Gorra o visera, gafas de sol (buenas, no valen las del “todo a cien”) y crema fotoprotectora solar son los ingredientes necesarios para correr durante el estío. Quemaduras, manchas en la piel, incluso cáncer de piel, problemas oculares como cataratas, degeneración macular… protege tu cuerpo de los ultravioletas.

Una insolación, un golpe de calor, pueden ser muy peligrosos y tener graves repercusiones en nuestra salud.

NO HAGAS BURRADAS

Cuando hace tanto calor hay que ser conscientes que nuestro cuerpo necesita adaptarse, y que no puede rendir igual que cuando hace 10 grados. Hay que correr menos tiempo, incluso variar la intensidad. A veces, menos es más, y con calor, incluso es esencial. El rendimiento físico es inferior con mucho calor. No te obceques.

HIDRATACIÓN

Bebe al menos dos litros de agua al día, antes, durante y después de correr. Lleva agua en una pequeña botellita o usa un cinturón portabidones o mochila tipo ‘camel bag’ para salir a correr, sobre todo si vamos a estar entrenando más de 45 minutos. Una correcta hidratación nos evitará problemas de todo tipo, incluidos musculares: calambres, roturas fibrilares… No olvides beber agua durante todo el día, y no dejes pasar un buen entreno sin tomarte una cerveza después ;)