Durante estos meses de bajas temperaturas en nuestro país hay que usar varias capas si sales a correr pero olvídate de abrigarte como si fueras a la nieve. Es así de fácil, no te pases con la ropa. 

Cada vez se ven más corredores “sobreabrigados” corriendo por los parques de toda España. Vemos corredores por el sur de la península corriendo con un cortavientos cuando hacen 15°C a medio día en diciembre, o a runners usando material casi de alta montaña en el norte a pleno sol cuando lo único que logran es sudar muchísimo o no transpirar lo suficiente. 

Los más veteranos siempre recomiendan empezar a correr pasando algo de frío, no se puede pasar de estar inactivos a correr abrigados en exceso, porque a los 10-15 minutos nos sobrará prácticamente todo lo que llevemos encima. 

Mientras más fuerte sea el entrenamiento que queramos hacer, o una competición, menos ropa tenemos que llevar. Si hace mucho frío y sólo vamos a ‘rodar’ tranquilo, sí que podemos abrigarnos un poco más. Pero sin pasarnos.

La clave es usar muchas capas cuando bajan las temperaturas. Nos ayudará a mantenernos secos, que es la clave para no enfriarnos y coger un resfriado. En cuanto terminemos de correr, lo ideal es cambiarse la ropa mojada y no quedarse estirando o hablando en la calle. Mejor entrar en el bar con el resto de Beer Runners ;)

Y ojo, es fundamental abrigarse bien la cabeza, ya que es por donde se pierde mayor calor corporal, y usar gafas de sol si se corre de día. Aunque no sea verano, los rayos del sol también nos hacen daño.