Los Beer Runners somos un grupo muy numeroso en cada carrera que se celebra en cualquier rincón de España. Y hemos convertido en tradición la foto de familia pre carrera, donde nos juntamos corredores llegados de muchas ciudades distintas y que mostramos nuestra alegría por pertenecer a un grupo y a una filosofía que nos une. Además, tras la carrera siempre nos vamos al bar a tomarnos una cerveza y una tapa para recuperar energías y charlar sobre cómo nos ha ido la competición, y planear dónde será la siguiente carrera.

El pasado 14 de enero, Beer Runners de media Andalucía, y otros muchos llegados de otras comunidades, nos citamos antes de la Carrera Internacional San Antón de Jaén para compartir nervios pre carrera y luego para reservar un bar justo al lado del arco de meta de la preciosa competición nocturna jiennense.

Fue un encuentro genial, con más de 60 corredores ataviados con nuestra camiseta naranja. Como solemos decir, los Beer Runners lo damos todo antes, durante y después de la competición. ¡Nos entregamos! Y, siempre, nos lo pasamos genial. Por cierto, ganó un Beer Runners reconocido: el gran Carles Castillejo.

Tras la foto de grupo nos fuimos a la línea de salida para disfrutar de los, posiblemente y con permiso de la San Silvestre Vallecana, la carrera de esta distancia con mayor animación y espectáculo en las calles de cuantas se celebran en nuestro país. Público apostado a ambos lados de la carretera, que por momentos se estrechaba como la subida del Tourmalet para los ciclistas que se juegan el Tour de Francia, y muchísimas, miles de antorchas por todo el recorrido para iluminar el camino en la fría noche. San Antón es la fiesta grande de Jaén, que sirve de previa a las famosas hogueras que encienden cada barrio de esta preciosa ciudad. Y ojo, que el recorrido se las trae, siempre cuesta arriba o abajo, no hay tregua, un circuito rompe-piernas para poner a prueba a todos los participantes, 10.000 valientes en 2017.

Como nos avanzaron los Beer Runners de Jaén, capitaneados por el gran Antonio Manuel, “esta es una carrera para

disfrutar, aquí no se viene a hacer marcas”. Y como lo nuestro es disfrutar corriendo y compartir, cuando cruzamos la línea de meta nos fuimos al bar, donde nos esperaba la cerveza, las típicas tapas con las que se acompañan a nuestra bebida favorita en Jaén, y el calor de un techo y de una buena conversación. El segundo grupo en cuanto a representación fue el de los amigos de Granada, y hubo muchos cordobeses y algún sevillano, entre otros (coincidimos con madrileños, catalanes, un Beer Runner de León…)

Si hay algo común en las quedadas Beer Runners por toda España es que siempre, siempre, salimos con una sonrisa de oreja a oreja. Muy buena gente. Muy buen ambiente. 

¡Viva San Antón!