Cualquier entrenador de atletismo te hablará siempre sobre la importancia del “entrenamiento invisible”, es decir, de todas esas cosas que no son estrictamente salir a correr pero que si cumples sumarán mucho a tu preparación física. En cambio, si no haces correctamente los “entrenos invisibles” restarás mucho. La mayoría de trucos tienen que ver con el sentido común, con la propia experiencia, y con cosas que aunque conocemos, no ponemos en práctica.


PRE CARRERA

Antes de enfrentarnos a una prueba de larga distancia tipo medio maratón, trail de montaña… deberíamos haber descansado correctamente. Con descansar no nos referimos a no correr, si no a haber dormido lo suficiente la semana previa y haber reducido el kilometraje semanal para llegar con fuerza al día de la carrera. Estar de pie muchas horas el día antes de una carrera también nos perjudica, así que si un domingo corres una prueba de larga distancia, intenta pasar un sábado de relax con las piernas en alto en el sofá de casa ;)

Conforme nos acercamos al “Día D”, debemos aumentar la ingesta de hidratos de carbono para llevar la reserva a tope y poder rendir bien. Alimentarse variado, seguir la dieta mediterránea, es el mejor consejo que puedes darle a cualquier persona. Y para los corredores, también es fundamental. ¡Come bien!


EL DÍA DE LA CARRERA

Lo que desayunes esa mañana es esencial, hazlo con tiempo (2 horas y media o tres antes de correr), y no experimentes. Desayuna lo mismo que cada día. Aquí ya no valen los experimentos, ni se te ocurra hacer cosas raras: comidas que no hayas probado antes, ropa o calzado nuevo… 

Hidrátate bien.


TRAS LA CARRERA

Cuando cruces la meta es cuando empiezas a preparar la próxima carrera. Tal y como bajas los brazos comienzas la recuperación del gran esfuerzo que has hecho.

Rehidrátate y come en las dos horas posteriores. Ojo, y más en estas fechas con tanto frío, cámbiate la ropa mojada, abrígate antes de ir al bar a tomarte la cerveza con los compañer@s. Después de un esfuerzo prolongado en el tiempo nuestras defensas se bajan.

Estira, pero sin pasarte. El día después, aunque tengas algo de dolor muscular, es muy recomendable salir a trotar 20-30 minutos, aunque te cueste trabajo, cuando lo hagas notarás la mejoría de forma inmediata.