El CORE lo componen los músculos de la zona abdominal y del área lumbar, la zona baja de la espalda. No sólo nos ayudan a sujetar el tronco superior, si no que incluso son esenciales a la hora de respirar mientras corremos o entrenamos.

Y ojo, mientras más distancia corras, más tonificado y fuerte debe estar tu musculatura abdominal y de la espalda. Incluso un CORE que trabaje de forma correcta te ayudará a cansarte menos. En tu próxima carrera de larga distancia, si puedes ver algún vídeo en el que te veas pasando por distintos puntos kilométricos, observa la altura de tus caderas. Si no has trabajado bien tu CORE, es posible que acabes corriendo más bajo, menos recto, como si estuvieras ‘sentado’.

Los ejercicios más sencillos y efectivos que los expertos recomiendan son la plancha (bocabajo, en contacto con el suelo sólo los antebrazos y las puntas de los pies), plancha lateral (sólo un antebrazo y el exterior del pie en contacto con el suelo), el “superman”, los abdominales ‘tradicionales’ y los abdominales llevándonos una de las rodillas al pecho. En este vídeo de Runners.es tienes las claves de cómo hacerlos correctamente, tanto estos cinco como otros muchos que puedes hacer. Cada ejercicio debe durar entre 20 y 30 segundos, y debes estar muy concentrado en hacerlo técnicamente bien