La zona de confort es una expresión muy de moda. En teoría, para ser mejor, más competitivo, más rápido, más fuerte, más “todo”, hay que huir de ella. En lo deportivo nos parece genial. Sería fantástico que aquellos y aquellas que sólo salís a trotar de vez en cuando y hacéis lo mismo día tras día, probarais a salir un día al campo a hacer un poco de trail, o hicierais alguna sesión de fuerza (cuestas, pesas…), o incluso entrenamiento de intervalos, como fartleks, series…


¿Por qué no participas en alguna carrera o te planteas retos deportivos ambiciosos? Si te animas, genial, porque saldrás de tu zona de confort y te ayudará a progresar como corredor. Aunque si eres de los que sales a trotar para hacer algo de ejercicio, rebajar el peso, o desconectar del trabajo, de las obligaciones y del estrés, ¡genial también, porque eso también es salir de tu espacio habitual de confort!


Pero ojo, la verdadera zona de confort la encontramos en el bar, después de entrenar con frío o con calor, acompañado por los amigos con los que corremos habitualmente… ¡Que no nos saquen nunca de aquí! :-D Igual el calor del bar y esa sonrisa con la que ya entramos es una zona de confort genial, una forma de recompensarnos por habernos machacado entrenando, trabajando. Para nosotros, compartir una cerveza con algo de comer (¡nos dejamos aconsejar por el camarero!) después de correr es una sensación genial y muy placentera.


Hacerte un asiduo a las quedadas Beer Runners de tu ciudad es genial. Sales a correr, conoces gente genial, y luego te tomas una cerveza mientras charlas sobre lo divino y lo humano, o simplemente planeas la próxima carrera, tu próximo reto…


Salir de la zona de confort se asocia a arriesgarse. Si quieres salir de ella, vente a correr con nosotros, no tienes ningún riesgo de aburrirte. Haz algo diferente, únete al movimiento Beer Runners, haz deporte, ¡muévete!