“Me encanta que los planes salgan bien” solía decir en cada capítulo del ‘Equipo A’ el coronel John "Hannibal" Smith. Pero más allá de si veías la serie televisión en los 80-90, la clave para progresar como corredor, mejorar tus marcas o lograr ciertos objetivos deportivos reside en cumplir con un buen plan de entrenamientos. Concretamente, cumplir con un plan de entrenamiento supervisado o dictado por un entrenador (titulado, por favor).

Hay cientos de planes de entrenamientos por internet, en portales especializados como runners.es, foroatletismo.com y tantos otros de calidad contrastada. El problema, normalmente, reside en que son planes estandarizados y que sin la supervisión de un buen entrenador pueden ser malinterpretados o no ejecutados como se debería. O peor aún, que creas que puedes seguir uno que no está a tu alcance… con la consiguiente frustración, ¡o lesión!

Muchos corredores populares ya con cierta experiencia y nivel, de esos que corren ‘rápido’, caen también en el error de ‘autoentrenarse’. Conocernos a nosotros mismos y saber qué entrenos nos ayudan a mejorar está muy bien, pero nada es comparable a ponerse en manos de un entrenador que te guíe, que te evalué y que sepa hacerte llegar “en forma” al momento que tú quieres de la temporada. Porque precisamente uno de los principios del ejercicio físico, de la competición o de disfrutar más haciendo lo que nos gusta un día determinado, consiste en lograr el óptimo pico de forma ese día a través del trabajo planificado. 

Casi todo el mundo tiene claro que para correr un maratón necesitas hacer un período específico de entre 12 y 16 semanas, en el que se va aumentando la carga de trabajo y kilómetros conforme avanzan las semanas para aligerar de entrenamientos las dos últimas semanas previas. Todo con vistas al “día D”, para llegar a tope. Pero lo que no tiene tan claro todo el mundo es que para el resto de distancias también debería ser así. Muchos runners caen en el error de pensar que pueden correr al mismo nivel o velocidad en octubre que en mayo, y no entienden que es lo que les pasa, por qué no hay mejora o progreso en su rendimiento.

¿Y dónde encuentro un entrenador que me guíe? ¿Qué plan debo usar? Lo más fácil es que te acerques a un club de atletismo o triatlón cercano a ti y preguntes allí. Huye de los corredores veteranos que quieran entrenarte basándose en “su experiencia”, porque lo más probable es que acabes corriendo muchísimos kilómetros sin ton ni son y con alguna lesión que te aleje de correr. 

Tener un buen entrenador de atletismo es, con seguridad, lo mejor que te puede pasar para sacar el máximo de ti, o simplemente divertirte más que nunca corriendo. 

Si no lo tienes claro, seguro que algún miembro del grupo Beer Runners de tu ciudad tiene entrenador y te puede poner en contacto con él/ella.