Si hay algo que tenemos clarísimo los Beer Runners desde hace ya más de cinco años es que correr con gente, acompañado, es muchísimo más divertido y ameno que hacerlo solo. Correr es nuestra pasión, y muchas veces no nos queda más remedio que hacerlo por nuestra cuenta, sin compañía, pero los beneficios mentales y hasta físicos, de correr con otras personas son más que evidentes.

Creemos firmemente que correr es un acto social, no sólo una actividad individual. Ser Beer Runners no es para nada excluyente. Puedes ser miembro de un club o entrenar con una escuela de corredores o con un grupo dirigido (muy de moda ahora en gimnasios, por ejemplo), y también salir con los Beer Runners de tu ciudad. Hay corredores de mucho nivel que vienen a las quedadas en las más de 80 ciudades en las que tenemos grupo simplemente porque ese día saben que van a disfrutar y compartir.

Del mismo modo, hay muchos runners que empiezan a correr y que descubren en nuestros grupos el aliciente ideal para engancharse a este maravilloso deporte.

Si hay algo por lo que destacan los grupos Beer Runners es por ser muy heterogéneos, con corredores de toda condición, nivel y experiencia. Nuestra filosofía es tan abierta, y divertida, que hace que no haya ningún tipo de restricción ni obligación. La única, disfrutar.

Correr con amigos es muy especial y se convierte en el mejor momento del día, puedes compartir charla y pensamientos con aquellos con los que hablas también cuando llevas zapatos o tacones en lugar de las zapatillas de running. Si tus amigos todavía no se han lanzado a correr, proponles salir un día, te amoldas a su ritmo y luego os tomáis una cervecita, ya verás como repiten casi seguro.

Únete al grupo de tu ciudad, y anímate si quieres también a unirte a un club, a un grupo de entrenamiento, a otros corredores de tu barrio… ¡y vente con los Beer Runners también cada semana, porque es compatible con todo esto!

Correr en grupo es un gran aliciente para seguir progresando como corredor. No hay nada para mejorar nuestras marcas como compartir entrenamiento con otros corredores, ya que nos forzamos más de lo que lo hacemos solos y la sensación de fatiga o de esfuerzo será mucho menor. 

Además, si después de correr tienes la recompensa de una cerveza y una tapa, mejor que mejor. Si eres un corredor solitario, anímate a venir a una de nuestras quedadas y descubrirás el lado más amable de este deporte. No importa el ritmo que tengas, lo más importante es la actitud y las ganas de correr acompañado.