Aunque relacionamos la playa con el relax, las vacaciones o el descanso, es un sitio ideal para fortalecer nuestras piernas de cara a la nueva temporada atlética que se avecina. Nada como la arena y el mar para hacer algunos ejercicios que nos obligarán a potenciar nuestra musculatura del tren inferior.

Además, nuestros tobillos también se verán reforzados.

El primer beneficio es el de salir de la monotonía del asfalto, del parque o del lugar por donde solemos entrenar. Incluso, aquellos que tienen la playa en su ciudad o lugar de residencia suelen evitar la arena para correr. Si bien es cierto que no es recomendable correr mucho tiempo por la arena ‘blanda’, es un sitio ideal para hacer técnica de carrera para añadir ‘dureza’ a ejercicios que de por sí ya lo son.

Hay actividades clásicas como andar de puntillas o de talón durante 20-40 metros, ya que sobre la arena nos obligan a desarrollar más fuerza. Otros ejercicios pueden ser multisaltos, skipping, zancadas largas, desplazamientos laterales, sprints y cambios de ritmos de pocos metros…

Sobre una superficie como la de la playa, además de fuerza con los anteriores ejercicios estaremos haciendo también propiocepción, así que mejoraremos nuestras articulaciones, estabilidad… y ponemos en marcha la musculatura del CORE.

Este tipo de trabajo está especialmente indicado para la pretemporada, como labor de fortalecimiento previo a empezar a acumular kilómetros y sesiones largas sobre el asfalto. Los runners nos obcecamos con correr mucho, pero obviamos que este tipo de trabajo específico de fuerza es absolutamente esencial para evitar lesiones o correr más rápido.

Asimismo, estos ejercicios pueden ser un complemento a la carrera que des temprano por la mañana o al atardecer. Es decir, que mientras estás con los amigos o familia disfrutando del día de ‘playeo’, puedes escaparte 10’ para hacer todas estas rutinas.

Además, puedes aprovechar para meterte en el agua hasta las rodillas más o menos, e intentar hacer también algún cambio de ritmo, skipping… avanzar en el agua es mucho más complicado y es un gran ejercicio para mejorar tu potencia.

Otra opción complementaria (¡y totalmente recomendable!) es dar un largo paseo por la orilla, descalzos, que ayudará a que trabajemos toda la musculatura y tendones de nuestros pies y tobillos.


Hacer deporte en la playa también es un placer enorme :-D Y si rematas el ejercicio en el chiringuito, es insuperable. Nada como una cerveza bien fría acompañada de una tapa después de hacer deporte y viendo cómo se pone el sol en la playa.