Bueno, a ver, que no es que los runners seamos ‘anormales’, ni que las personas normales no corran nunca, pero hay que reconocer que tenemos unas costumbres, manías, hábitos o llámalo como quieras que pueden ser de lo más raras para el común de los mortales. Si se te ha ido esta pasión un poco de las manos y, de vez en cuando, te pasa alguna de estas cosas que te vamos a describir, igual tienes ‘runnitis crónica’ :-D


Barro

Reconócelo, hay un placer oculto, primitivo, en correr por el monte, por el campo, atravesando charcos, riachuelos… ¡y barrizales! Nada como llegar a casa o al coche, mirarte de rodillas hacia abajo y ver tus zapatillas completamente llenas de barro o tierra seca. Eso quiere decir que lo has dado todo, que ha merecido la pena la salida. 


Cuidar tu material

Ojo, que te encante llenarte de barro no significa que seas un dejado con las zapatillas o con el material que llevas para correr. Cuidas tus zapatillas, tus mallas de última generación, o ese cortavientos de 100 gramos que abriga más que la mayoría de prendas que usas para ir la oficina… y que te ha costado más que la mayoría de ropa de tu armario. Lo cuidas como si fueran de oro, y a las zapatillas le quitas el barro a mano, porque el calor de la lavadora deforma el ‘foam’ o hace que pierda características. 


Nunca es suficiente

Cada fin de semana quieres hacer un entrenamiento más largo, te has inscrito a un medio maratón porque los 10k se te quedan cortos, no te mueves de tu zona habitual a no ser que vayas a correr más de 1 hora, si no superas un desnivel positivo de 500 metros en tu salida de trail te parece que has ido a correr a una cinta en el gimnasio… ¡Más alto, más fuerte, más lejos!  Y más rápido, siempre más rápido.


Estética runner… ¡hasta para ir al Súper!

Sí, eres un runner y aunque llevas colores chillones cuando haces deporte para el resto de la sociedad, tú sabes que vas a la última. Aunque a muchos se nos va de las manos y aprovechamos para ir ‘disfrazados’ con nuestra ropa de compresión, gorra técnica o mallas piratas hasta para ir a comprar al supermercado del barrio. Sí, a veces hasta tú mismo te has dado cuenta que ir al banco, al dentista o a resolver cuestiones de papeleo luciendo la camiseta de finisher de la carrera que hiciste el pasado fin de semana es demasiado… ¡Antes runner que sencillo/a!


Madrugones

Madrugas más los fines de semana que para ir a trabajar. El despertador suena casi a música celestial cuando te despierta un sábado o un domingo temprano para ir a hacer un rodaje largo, salir al campo o a la montaña o para ponerte un dorsal para una carrera. Eres runner si te despiertas una media de una hora antes los findes que entre semana, o si incluso prefieres irte a la cama a descansar un sábado con más antelación que un miércoles. 


Si no paras de hablar de running_

Siempre se ha dicho que los cazadores o los pescadores son muy ‘exagerados’ contando a sus compañeros de hobby el tamaño y peso de sus capturas. En esto los runners lo tenemos más complicado, sobre todo hoy en día que Strava y otras redes sociales, o las propias clasificaciones de las carreras, nos ponen en nuestro sitio ‘público’ sin lugar a la mentirijilla ni la exageración. Pero esto no significa que no nos encante charlar con otros runners sobre nuestras sensaciones en carrera, sobre lo poco que hemos podido entrenar para encarar la competición del año a la que ya nos hemos inscrito…Tenemos un deseo irrefrenable de compartir nuestras experiencias, dudas y grandes éxitos con aquellos que comparten nuestra pasión. Y eso es lo que hacemos en nuestro grupos Beer Runners: compartir momentos, kilómetros y por supuesto una cerveza y tapa al terminar con todos los compañeros.