Los músculos que recubren nuestra pelvis son esenciales para poder hacer deporte. Especialmente sensible en el caso de las mujeres, a medida que van cumpliendo años, o después de un parto. 


Expertos en fisioterapia y suelo pélvico, como el sevillano Manuel Picón, siguiendo las evidencias científicas al respecto, intentan desterrar el mito de que los deportes de impacto, como correr, son malos para la musculatura pélvica. Al contrario, siguiendo unas pautas idóneas, con una asimilación correcta del esfuerzo y de la intensidad, nuestro suelo pélvico será mejor si somos runners. 


Ojo, no es sólo cosa de mujeres, los hombres también deben cuidarlo y entrenarlo, aunque es cierto que hay más riesgo para ellas después de un embarazo o  de haber tomado mucho tiempo píldoras anticonceptivas.


Lo dicho, el deporte por sí solo no es malo para nuestro suelo pélvico, pero sí que si no lo tenemos suficientemente preparado, podemos tener algunos problemas. 


Lo primero que podemos hacer para mejorarlo es tener una correcta postura erguida. Trabajar el ‘CORE’ para que todo nuestro ‘tronco’ esté tonificado y preparado para correr. Una posición correcta de nuestra espalda, hombros, cuello, influye en nuestra pelvis. 


Otro aspecto importante es el peso. El sobrepeso es una losa para nuestra pelvis. 


Un clásico que chicas y chicos pueden hacer son los ejercicios de Kegel (búscalo así, tal cual, en Google, tienes vídeos e infografías perfectas), que tonifican el suelo pélvico, previene la pérdida de orina, e incluso tienen una repercusión positiva en nuestra vida sexual.  Google está muy bien para muchas cosas, pero

visitar a un fisioterapeuta para que te explique qué tienes que hacer y cómo,

es mucho mejor. ¡Y barato a largo plazo!


Más allá de los ejercicios de Kegel, existen unos interesantísimos ejercicios dinámicos muy recomendables y perfectamente explicados al final de este artículo: https://www.sportlife.es/entrenar/mujer/articulo/ejercicios-entrenar-fortalecer-suelo-pelvico


Lo dicho, es un mito lo de que correr es malo para nuestro suelo pélvico. Correr es bueno para el suelo pélvico, lo que tenemos que hacer es trabajarlo correcta y continuadamente, para que podamos correr sin tener ningún

problema.