Podemos haber entrenado mucho para lograr cumplir con el objetivo que nos hemos marcado, podemos incluso controlar, por nuestra experiencia, una determinada distancia o tipo de carrera… Pero nuestra mente juega un papel crucial mientras corremos. Y, precisamente, nuestra cabeza puede ayudarnos mucho a cruzar una meta, o todo lo contrario. El “pensamiento positivo” es clave.

En este sentido es esencial generar autoconfianza para controlar nuestros miedos e inquietudes antes y durante la competición o ese reto marcado en rojo en nuestro calendario.

Para tener confianza en nuestras propias posibilidades de lograr el éxito en lo que nos propongamos lo primero es ser consecuentes con los entrenamientos y con el nivel de preparación que llevamos. Intentar ‘engañarnos’ corriendo a un ritmo por encima de nuestras posibilidades sólo nos conduce a pasarlo mal en carrera, así que es prioritario no ‘pasarse’ de confianza para no pasarlo mal.

El control podemos empezar a “entrenarlo” cada día. Un buen entrenamiento mental es “visualizar” cómo será el día de la carrera, imaginarnos cruzando la meta o esa cuesta que sabemos que tendremos que afrontar… Es muy interesante también entrenar variables y factores como correr sólo o correr en grupo. Si estás acostumbrado a correr con otros Beer Runners lo ideal es que, al menos algunas veces, entrenes en solitario. Correr solo es más duro mentalmente que ir en un buen grupo. A otras personas que por horarios o disponibilidad suelen correr sin nadie alrededor, pueden ‘agobiarse’ cuando van en un pelotón. 

Para trabajar la autoconfianza debemos relativizar nuestros objetivos. En el deporte no hay nadie, ninguna persona o equipo, que gane siempre. Es imposible. Así que tú tampoco puedes pretender bajar siempre de marca, ganarle a ese amigo con el que tienes un ‘pique’ sano… Interioriza la posibilidad de no lograr tus objetivos y no te lo tomes como un “fracaso”.

Tener confianza en las posibilidades de uno mismo, pensar en positivo y ser conscientes de que encontraremos diversión en lo que hacemos es esencial para poder lograr el objetivo. Si antes de ponernos el dorsal ya pensamos negativamente, muy mal nos irá después… La predisposición mental es fundamental y suele estar ligada al conocimiento, a la información. Debemos contar con información, bien por nuestra propia experiencia o bien porque consultamos a otras personas expertas.

Un ejemplo: si vas a correr un medio maratón en otra ciudad, pregunta o infórmate antes sobre el perfil, sobre el clima… Todo te hará tener cierto control sobre lo que te espera.