Lamentablemente hay una lista muy extensa de errores de bulto que pueden arruinar tu preparación para una carrera, la carrera directamente, o que incluso pueden provocarte lesiones que te hagan dejar de correr por un tiempo. Incluso aquellos corredores más experimentados a veces caen en estos fallos. En tu mano está evitarlos:

IGNORAR UNA LESIÓN O UN DOLOR

Aunque parezca incomprensible, muchos corredores hacemos caso omiso a las señales de alerta que nuestro cuerpo nos lanza. Correr con dolor es contraproducente, porque el dolor nos avisa de que algo no va bien. Acude al fisioterapeuta, sigue su consejo y su tratamiento, acude al médico si así te lo indica. No te la juegues. Correr con dolor puede provocarte un agravamiento de la lesión y puede hacerte parar mucho tiempo. No es lo mismo tener alguna ligera molestia que correr ignorando un dolor importante. Aunque la experiencia es un grado, precisamente un exceso de confianza puede hacerte estar en el dique seco una larga temporada. Correr con décimas de fiebre, o muy resfriados, es uno de esos errores comunes.

CORRER A UN RITMO QUE NO ES EL TUYO

Si intentas correr más rápido de lo que puedes, si intentas mantener un ritmo para el que no estás preparado… ¡lo pasarás muy mal! Correr es una actividad física que puede ser muy divertida si lo hacemos a un ritmo conveniente para nuestra preparación, para nuestro estado de forma actual. Si te pasas, lo pagas. Ser conservador en el ritmo, sobre todo al principio de una carrera (primer tercio del kilometraje total) hará que puedas apretar al final y entres en meta con la sensación de haber controlado la distancia.

NO TE PASES ENTRENANDO

El sobre entrenamiento es uno de los errores típicos que corredores novatos y veteranos cometen continuamente. No se debe aumentar de una semana a otra más del 10% del kilometraje total. No se debe pasar de una lesión y estar parados a correr ‘a muerte’ la semana siguiente. Los ritmos y la distancia se han de aumentar de forma progresiva, si no con mucha probabilidad alguna lesión llegará pronto…

El sobre entrenamiento es típico de aquellos corredores que no tienen entrenador o que no siguen el plan de entrenamientos. Creerse ‘por encima’ de la ley, en este caso por encima del entrenamiento planificado, es un error enorme que nos hará lesionarnos, rendir menos o incluso aburrirnos.

NO CORRAS SIEMPRE POR ASFALTO, USA ZAPATILLAS ADECUADAS

Hay lesiones como la fascitis plantar o la periostitis que están muy relacionadas con el uso de calzado inadecuado para correr y por el abuso de superficies muy duras, como el asfalto, cemento (carriles bici, aceras…). Hay que renovar las zapatillas antes de los 1.000 km y hay que intentar salir a correr por tierra y por caminos. Tanto asfalto no es conveniente.