Pedalear, montar en bici, es el mejor aliado que podemos buscar en verano para mantenernos en forma, mejorar nuestra capacidad aeróbica, evitar lesiones… ¡y divertirnos!

Siempre se ha dicho que “la bicicleta es para el verano” y si lo aplicamos a correr, cobra una especial vigencia, ya que en verano, cuando hace más calor, correr se puede hacer un poco cuesta arriba mientras que con la bici es algo más llevadero, ya que el aire nos refrigera un poco más y podemos llevar agua para hidratarnos o refrescarnos mientras pedaleamos. Hacer ahora en julio- agosto una tirada larga es mucho más complicado, en cambio, salir un par de horas con la mountain bike o con nuestra bici de paseo es una alternativa más agradable y nos permitirá mantenernos en forma.

Hay infinidad de deportes y actividades muy complementarias a correr, incluso muchos profesionales añaden entrenamientos de otros deportes para evitar la monotonía, mejorar ciertas habilidades, trabajar otros grupos musculares o hacer más ejercicio aeróbico de forma menos lesiva o alternativa. Y la bici es perfecta para abrirnos otros horizontes.

El ciclismo es absolutamente complementario al running. La bicicleta nos ayudará a mover el corazón y las piernas, a tener un buen ritmo sostenido y a mejorar nuestra potencia aeróbica. Además, si haces una salida en bici (tanto mountain bike como de carretera) de 2, 3 o más horas estás haciendo un trabajo de fondo fenomenal que tendrá una repercusión positiva inmediata en tu estado de forma. Esas salidas largas en bicicleta te ayudarán de forma increíble a perder peso y a variar la rutina, a descubrir nuevos paisajes en el campo, a conocer nuevos caminos por los que correr otro día. Si eres un runner ‘solitario’, salir en bici con un buen grupo de amigos será un aliciente para ir un poco más allá.

Compartir una cerveza con los compañeros de ruta al terminar de pedalear es igual de placentero que tras correr. Eso, seguro ;)