Es difícil explicar una tendencia un tanto extraña pero muy en boga en el mundo del running hoy en día. Resulta que muchos corredores afirmamos que “corremos para liberarnos del estrés, del trabajo, del día a día”, pero, curiosamente, estamos absolutamente conectados a gadgets, redes sociales, apps como Strava o Runtastic... Es decir, salimos a correr para olvidarnos y evadirnos de todo, mientras que nos conectamos al mundo digital casi compulsivamente. 


Esta necesidad de publicar los entrenos o carreras en redes sociales, o mostrar nuestro diario de entrenamientos en apps, nos puede conllevar un estrés añadido. Pero, si no nos supone un problema, las redes sociales son geniales para compartir nuestra pasión, ponernos en contacto con otros corredores y disfrutar a tope de correr.


Eso sí, tampoco está mal salir algunos días de casa sin el reloj, sin gps, sin móvil o sin mp3. Sólo escuchando a nuestro propio cuerpo, las zancadas en el suelo, el ambiente que nos rodea… Es casi una experiencia mística, solos, o acompañados, sin nada que nos diga si vamos lento o rápido, sin saber cuánto nos queda o cuánto llevamos. Hace no muchos años los runners sólo tenían un reloj-cronómetro para llevar la cuenta de lo recorrido, y eran igual de felices que lo somos ahora, hacían buenas marcas y disfrutaban de correr sin tantas ataduras. Ojo que no es nada malo usar el gps, las apps para el móvil, escuchar playlists motivadoras, material técnico o mochilas de hidratación. Pero sí que es altamente recomendable tomarse algún día al mes ‘libre’ para salir a correr de nuevo ‘desnudos’, sin tecnología y complementos runners, sólo con la intención de correr al ritmo que nuestro cuerpo nos pida, o charlando con los amigos. 


Las motivaciones para salir a entrenar son de lo más variopintas, pero muchas veces nos autoexigimos más de lo razonable, y volver a los orígenes, a correr sin nada, por sensaciones, es esencial para no perder la perspectiva o el norte.


No está de más hacer caso a la corriente que aboga por “Correr por correr”, o el famoso “Run For Fun”, para que este hobby no se nos vaya de las manos. Y aunque tengamos prisa por volver a casa, o a los quehaceres diarios, tampoco perdonemos el momento de ‘recompensa’ de tomarnos una cerveza y algo de comer con los compañeros de entrenamiento, al menos el día de la quedada o el entrenamiento largo, porque es un gran momento que realmente nos ayuda a liberarnos, a tomarnos un respiro.


¿Correr para desconectar o conectarnos a todo lo digital mientras corremos?  Es una buena pregunta. Y seguramente nuestra respuesta sea distinta según el día. Recordad: ¡A disfrutar!