Todos los corredores, incluso los más veteranos, cometen errores. Bien por exceso de confianza, desconocimiento, por elementos externos a nosotros (clima), o propios (falta de entrenamiento, deshidratación…), hay una multitud de elementos que pueden arruinarnos la carrera que llevamos meses entrenando. La gran mayoría de estos errores podemos evitarlos, está en nuestra mano no caer en las ‘trampas’ que nos esperan hasta la meta.

Ampollas, roces, estrenar ropa…

Prohibido estrenar nada el día de la carrera, ni calzonas, ni mallas, ni zapatillas o calcetines, camisetas… ¡nada de nada! Todo nuestro equipamiento debe haber sido ‘testado’ en varios entrenamientos y pasado por la lavadora (bueno, las zapatillas no). Usa vaselina abundante en las zonas de roce: dedos de los pies, axilas, pezones… Si tienes problemas de ampollas, acude al podólogo de forma preventiva.

Llegar tarde… ¡o llegar muy pronto!

A veces, la logística para preparar una carrera es complicada, bien por el transporte hasta la línea de salida o porque tenemos que desplazarnos lejos de casa. Es fundamental estar al menos 45 minutos antes de la salida ya preparados, con nuestro dorsal, haber visualizado el arco desde donde se sale, conocer el recorrido y su altimetría. Igualmente es un error estar dos horas antes de la salida en una carrera, ¡sobre todo si hace mal tiempo! Prepara una lista de cosas que vas a necesitar antes, durante y después de la carrera.

Calambres, flato…

La mayoría de las veces que sufrimos calambres en nuestros músculos se debe al cansancio acumulado, a veces por llegar cansados al día de la carrera y por la deshidratación. Es fundamental hidratarse correctamente las jornadas previas a la carrera (medio litro de bebidas isotónicas al día), y beber durante la competición en los avituallamientos. Las causas del flato no están muy claras, aunque pueden ser muchos los factores que intervienen en la aparición de este molesto dolor en el costado derecho. Los principales motivos son correr a un ritmo demasiado elevado para nuestro estado de forma y por llevar una mala respiración.

Debemos concentrarnos en respirar bien, profundo y acompasadamente. Si aparece el flato, baja el ritmo o ponte a andar.

Problemas estomacales

A veces son los nervios, a veces es un exceso de café o los tenemos por haber tomado alimentos a los que no estamos acostumbrados. El día de la carrera desayuna exactamente lo mismo que tomas todos los días, no experimentes, y hazlo al menos dos horas antes de la carrera para hacer una digestión correcta.

Los geles y barritas energéticas también nos pueden sentar mal. Hay que ”entrenar” el estómago, si vas a tomar geles durante un maratón debes haberlos tomado en todas las tiradas largas previas. Es un error común tomar geles y no acompañarlos de agua. Evita las bebidas gaseosas los días previos a la carreray las comidas picantes o muy grasas.

El clima: mucho calor o mucho frío

Este es uno de los problemas fundamentales a los que nos enfrentamos cuando viajamos a otra ciudad/país para participar en una competición, independientemente de la distancia. Igual hemos estado entrenando tres meses con mucho frío y resulta que el día que corremos hace 15º más de lo que hace en nuestro lugar de residencia. Además, es importante intentar entrenar a las mismas horas a las que vamos a correr, para acostumbrar el organismo a estas condiciones. Igualmente, elegir el equipamiento/ropa que usemos el “día D” es esencial para no fracasar. Un exceso de ropa hará que sudemos y nos deshidratemos antes, o no usar gorro y guantes un día de frío nos puede dejar ‘KO’.