Los corredores populares y las personas muy activas con hábitos de vida saludables, no son inmunes al resfriado en las etapas de mayor acumulación de kilómetros en invierno. A ello se suma el temido sobreentrenamiento, que deja nuestras defensas ‘en cuadro’ y castiga nuestro organismo. ¿Cómo podemos protegernos? Una buena alimentación y un descanso adecuado pueden disminuir el riesgo de forma sorprendente.

Dejando a un lado medicamentos y suplementos nutricionales, lo realmente importante es seguir una dieta variada en la que, para afrontar la llegada del frío, son muy efectivos los derivados de la miel y el aporte vitamínico de frutas y verduras. También está demostrado que tras un entrenamiento duro nuestros leucocitos disminuyen su capacidad para luchar contra los virus durante algunas horas, y que la mejor forma de reactivarlos es mantener una buena hidratación durante y después del ejercicio y tomando glucosa. De este modo, el riesgo de sufrir un resfriado tras nuestra tirada larga dominical disminuye.

En el terreno de la prevención, cabe destacar el papel de los alimentos ricos en calcio para evitar las temidas gripes, no para curarlas. Además de los productos lácteos, hay suplementos ricos en calcio muy útiles durante las semanas más frías.

Pero no todo es alimentación. Hay que desarrollar unos hábitos diarios específicos para luchar contra los constipados, los enfriamientos, la gripe… Usa para correr varias capas de ropa, dos/tres camisetas por ejemplo, que mantendrán la humedad y el sudor lejos de tu piel y te protegerán de las bajas temperaturas. Acuérdate siempre de llevar ropa seca para cambiarte inmediatamente después de terminar de correr. Evita estirar al aire libre y empapado en sudor tras tu sesión de entrenamiento, es un riesgo muy alto para tu sistema respiratorio. Ojo a la cabeza y la garganta. La mayor parte del calor corporal se escapa por nuestra cabeza, por lo que te será muy útil usar gorro (preferentemente de material técnico) y proteger tu garganta.

El origen de los resfriados puede ser múltiple como ves, y otro factor a tener en cuenta es la higiene de tus manos, factor fundamental para mantener los virus alejados. Lávatelas varias veces al día, especialmente después de usar el transporte público y estar en contacto con otras personas.

Si eres un Beer Runners, cuando termines de correr y entres al bar, evita los cambios bruscos de temperatura quitándote el abrigo en el interior del establecimiento y volviéndolo a usar para salir al exterior, y salvo que el clima dé una tregua, disfruta de tu cerveza y tu tapa bajo techo.

Una vez tomadas todas estas precauciones, relájate, no hay nada como una buena conversación y una buena cerveza en un ambiente amable para reponernos del esfuerzo.

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