Aunque los Beer Runners somos fans de correr por diversión, también nos gusta entrenar, tomarnos en serio nuestro hobby y marcarnos objetivos. Para muchos entrenar durante un tiempo para lograr una marca determinada es lo suficientemente motivador como entrenar casi como profesionales.

De todas formas, mejorar, es decir, correr más rápido o durante más tiempo, es algo al alcance de todos sin grandes esfuerzos o sin cambiar demasiado nuestras rutinas. No es cuestión de aumentar kilometrajes semanales, o correr como demonios a ritmos altísimos todos los días; es mucho más sencillo (¡afortunadamente!). ¿Has probado a hacer series cortas?

Si has intentado hacer series y eres de los que piensan “menudo tostón”, o “qué paliza”, posiblemente sea porque:

  1. Has ido a un ritmo superior al que deberías.
  2. Has corrido series largas (de 800m hasta 5km) a ritmos fuertes.


Para empezar a aficionarte a las series no hay nada mejor que empezar por “abajo”, es decir, por distancias cortas y más explosivas que te servirán para que tu cuerpo se habitúe a ritmos altos y, así, desarrollar tu musculatura.

Ya os hemos contado que hay un tipo de fartlek que es nuestro entrenamiento favorito: 10 repeticiones de 1’ descansando otro minuto entre repeticiones. No hace falta que las 10 las hagas “a muerte”. Basta con que corras a un 70-80% de tu máximo. Lo ideal es que termines con sensación de poder hacer más series. Una vez que controles bien este entreno, prueba a hacer 6 repeticiones de 2 minutos, descansando 1 minuto entre serie y serie.

Con series cortas y rápidas además de mejorar la velocidad (cosa que parece obvia) también trabajamos la técnica de carrera y la fuerza.

Series de 100 ó 200 metros son también ideales, especialmente después de hacer rodajes cómodos. Por ejemplo, tras la tirada larga del domingo, intenta hacer 8x100 metros (descansando entre 1 y 2 minutos), o rectas de 50 metros. De esta manera, activarás todas las fibras musculares y le enseñarás a tus piernas que también saben correr con más amplitud y velocidad, e incluso apoyando de forma distinta en cada pisada.

Si quieres mejorar tu fuerza y musculatura, esencial para evitar lesiones el resto de la temporada, añade cuestas a estas series cortas. Eso sí, no olvides nunca hacer un buen calentamiento antes. Estas series cortas pueden ser lesivas si fuerzas mucho el ritmo o si no has calentado correctamente.