¡¡A los runners no hay nada que nos pare!! El calor nos está dando un respiro para poder seguir saliendo a hacer lo que más nos gusta ya sea en la calle, el parque, la montaña o por la playa…


Todos sabemos que correr con mucho calor no es bueno, de hecho nuestro rendimiento baja con las altas temperaturas, y debemos evitar las horas centrales del día para hacer deporte (de 12 a 18 horas).


Parece obvio, pero no siempre cumplimos con la máxima de “evitar el calor”.  Tenemos algunos trucos que llevamos poniendo en práctica desde que el ser humano tenía que cubrir grandes distancias en la prehistoria:


¡Mójate!

Antes de salir a correr humedece o moja directamente tu camiseta y gorra. Al menos los 15 primeros minutos irás muy fresco. La ropa mojada o húmeda te protegerá un poco.


¡Siempre a la sombra!

Busca rutas por parques sombríos o entre edificios altos que te den sombra. Es clave, porque correr a pleno sol además de ser malo para la piel siempre es mucho más caluroso.


Utiliza sistemas de hidratación ¡o lleva una botellita!

Si no hay fuentes en tu camino, lo ideal es que lleves una botellita (o dos, una en cada mano) para beber pequeños sorbos y para echarte un poco de agua en la cabeza o en el cuerpo y enfriarte. Tienes la opción de usar las mochilas de trail o camelbags para beber agua mientas corres, aunque si vas a hacer rutas largas lo ideal es ver con antelación dónde podrás hidratarte en fuentes, bares…


Crema solar, ¡siempre!

Usa crema solar siempre para evitar quemarte y los riesgos que tienen los rayos ultravioleta sobre nuestra piel (cáncer, manchas…). Cuando corremos al aire libre soportamos muchos riesgos, por eso es imprescindible proteger nuestros ojos de la luz del sol con unas buenas gafas.


¡Madruga!

Lo mejor para evitar el calor es madrugar. Incluso en el sur de la península puedes salir a correr sin problemas entre las 7 y las 9AM. Ya sabes, toca madrugar si quieres correr fresco.


Hidrátate bien, antes, durante y después del ejercicio

A nosotros nos encanta la cerveza después de correr y esto lo cumplimos a rajatabla a diario, pero no está de más recordar que una correcta hidratación (sobre 2 litros diarios de agua) nos evitará problemas de todo tipo, incluidos musculares: calambres, roturas fibrilares…