Correr es genial, nos libera de nuestros problemas, nos da felicidad a diario, nos ayuda a ser más fuertes, a compartir un rato de amistad con los compañeros… Pero correr también tiene una repercusión directa (y muy positiva) sobre nuestro cuerpo ¿Sabes cómo beneficia a tu organismo?

MUSCULATURA

Nuestro tejido muscular se va debilitando con el tiempo. Correr es un ejercicio perfecto para estar tonificados y en plena forma. El running hace que nuestra musculatura se regenere, gane masa y sea mejor que si no corremos. Además, correr disminuye nuestro porcentaje de grasas. Se queman más calorías que con cualquier otro deporte.

HUESOS FUERTES

El deporte, y en concreto el ejercicio aeróbico, incrementa la densidad y la fortaleza de los huesos. Esto es especialmente interesante para evitar la osteopórisis cuando vamos envejeciendo.

EVITA ENFERMEDADES GRAVES

Correr disminuye mucho el riesgo de sufrir enfermedades graves como derrames cerebrales, infartos, hipertensión arterial, diabetes tipo 2, obesidad…

LUCHA CONTRA LA MIGRAÑA Y LOS DOLORES DE CABEZA

Estudios científicos de la Universidad de Gotemburgo (Suecia) demuestran que correr minimiza los dolores de migraña, si lo haces al menos durante 40 minutos tres días a las semana durante tres meses como mínimo.

BUEN OÍDO

Seguimos con los estudios, investigaciones de la Universidad de Bellarmine (USA) demuestran que las personas que están en forma y que corren habitualmente tienen una mejor capacidad auditiva que las que no están en forma.

CIRCULACIÓN SANGUÍNEA

Si corremos con asiduidad hacemos que nuestro torrente sanguíneo circule mejor que si llevamos una vida sedentaria. Es una forma magnífica de reducir los niveles de colesterol y triglicéridos, de poner a tono nuestro corazón… ¡Correr es vida!

CARTÍLAGOS Y TENDONES RESISTENTES

A pesar de que mucha gente piensa erróneamente que correr afecta a las rodillas, o que puede ser perjudicial para nuestras articulaciones, ocurre todo lo contrario. Correr es el ejercicio ideal para retrasar la artritis, y para que nuestros tobillos, rodillas, caderas… estén fuertes y a punto para sobrellevar el día a día.

En una próxima entrega hablaremos de los beneficios psicológicos de correr.