Correr me ha cambiado la vida
Correr me ha cambiado la vida. No soy mejor persona por pegarme madrugones y salir a la calle en mallas o calzonas, o por salir de noche cuando el cuerpo lo que pide es descanso, sofá y tv. No soy mejor por ponerme un dorsal algunos domingos, por exprimirme al máximo en una carrera popular. Ni siquiera soy mejor por participar o por entrenarme sin descanso durante varios meses para cruzar la…